De repente un día,te encuentras en un momento en que estás terminando el primer año de carrera, tienes planeado un verano de ensueño, con mil viajes para hacer, un verano que todo el mundo querría, un verano al estilo "Estrella Damn" . Y comienza entonces tu esperado verano, un viaje hacia Gandía con tus amigas de la facultad. Podría pararme a describir con pelos y señales cada momento de este maravilloso viaje, pero esto que escribo no va encaminado a la descripción de tal, sino a lo que paso al volver de éste. De camino, ya en el autobús recibo una llamada de mi madre, la noto algo preocupada pero no consigo averiguar qué es lo que está pasando, por lo que, de manera simultánea, cuelgo el teléfono, y llamo inmediatamente a mi hermano para preguntarle qué estaba pasando. (...) (silencio) (silencio) (silencio) Cuando por fin consigo reaccionar, empiezo a hacerme y hacerle preguntas de todo tipo, por qué, por qué ahora, por qué otra vez, mi cabeza en esos momentos estaba completamente llena de interrogantes de todo tipo, y mi cerebro no podía ni sabía como procesar tanta información. De verdad no entendía por qué estaba ocurriendo "eso" ahora.
Llevo 5 días en los que no paro de darle vueltas a mi cabeza, intento encajar piezas en el puzzle que ha sido totalmente desordenado, sin quererlo ni beberlo.
La vida puede cambiar de golpe de un día para otro, sin esperarlo lo más mínimo, puede tomar un giro de 360 grados y poner tu mundo patas arriba, sin motivo aparente, sin explicaciones. Es rápido y preciso, "zas", todo se da la vuelta, y debes mirar con la mejor cara posible, y no frenarte, nunca, sólo tirar de la cuerda del paracaídas a tiempo para que el golpe no sea tan grande, y al contrario, ir poniendo los pies en la tierra poco a poco.
¿Ahora qué?¿Qué va a pasar?¿Cómo van a ir cambiando las cosas después de esto?
Pues ahora todo irá mejor, yo soy partidaria de creer, sobre todo creer, en lo que sea, en lo que tenga que ser, y más ahora creo que las cosas ocurren, solamente cuando y como tienen que ocurrir; puede que al principio parezca el fin del mundo, pero eso que parece el acabose, es solo el comienzo de una nueva luz que intenta llegar a nosotros, atravesando todas las nubes que ha formado la tormenta. Ese rayo deslumbrante que intenta llegar a cada uno de nosotros, como una ráfaga de aire puro, de oxigeno directo al pulmón, que lo sana, que hace que vuelva a coger vuelo, e incorporarse.
Dicen que la vida es así, que antes o después vas a ir encontrando una serie de obstáculos que debes superar, para poder ir avanzando; de nada sirve estancarse, de nada sirve soportar los golpes y dejar que ellos acaben contigo, no, es necesario combatirlos, con uñas y dientes, utilizar todos los recursos para encontrar la calma, cueste lo que cueste; porque tan sólo es necesario creer para llegar a poder.
En realidad, esto es uno de los mil obstáculos que vamos a tener que superar. Pero siempre juntos.
Que mi sonrisa es la vuestra. Que juntos, podemos. Hasta el infinito y más allá.