ME.

ME.

lunes, 20 de enero de 2014

He intentado leer mi entrada anterior pero lo único que me han entrado han sido ganas de vomitar, así que no he podido seguir leyendo. 
Y otra vez ganas tú destino, otra vez todo se esfuma de la nada y sin ningún motivo aparente. De la noche a la mañana como auténticos desconocidos después de haber compartido contigo mi vida durante algo más de un mes.
Pero yo esto ya lo sabía, lo presentía y como siempre no me equivocaba. Era imposible que las cosas pudieran salirme bien por una vez.
No sé lo que habrá ocurrido, no sé cuál habrá sido el motivo de ese cambio de actitud tan radical y repentino, pero si te digo la verdad, tampoco quiero saberlo. Tengo la suerte de superar las derrotas cada vez más rápido, respiro hondo y sigo con mi vida, como siempre, como ahora. Borrón y cuenta nueva y aquí no ha pasado nada. Nadie es tan importante para llevarse mi sonrisa, y menos alguien que a penas conozco, y lo poco que he podido conocer me ha demostrado que ni si quiera los hechos significan nada, que todo es obra de una mente perversa, y sobre todo fría , muy fría.
Lo recordaré como un mal sueño. Podría decirse que he sido feliz la mayor parte de ese tiempo, pero no lo he sido completamente. Y supongo que las cosas empiezan al igual que acaban por algún motivo, que aún desconozco pero tarde o temprano se revelará por su propia cuenta.
Me he propuesto llenar mi vida sólo de cosas bonitas, y deshacerme de aquellas de dejan de serlo.
Creo que con esto he dejado todo muy claro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario